Ruta Histórica Chañaral

Violinista: Monumento Juan Moroni

Historia y valor simbólico

Monumento Público, escultura (2009).

Uno de los hijos predilectos del puerto de Chañaral tal vez sea Juan Eugenio Moroni Herrera, quien nació en Chañaral el 21 agosto de 1884, en una casa ubicada en la esquina de Merino Jarpa y Conchuela. Hijo del comerciante italiano Eugenio Moroni y de doña Mercedes Herrera, Juan estudió en la Escuela de Minas de La Serena, recibiéndose de contador y trabajando luego en la Dirección de Registro Electoral y en el Instituto Comercial de Vallenar.

Entre los años 1909 y 1910 creó una orquesta con los hermanos Bazán que tocaba usualmente en fiestas y en el teatro de Bomberos. Se radicó en Vallenar en el año 1911 y en Santiago en 1914. En la capital se casó con Laura Ricci, también de origen italiano. En 1942 el músico visitó por última vez Chañaral, ocasión en que fue agasajado por la comunidad e invitado al teatro del puerto a interpretar el Vals de Chañaral, pieza compuesta en el año 1937, e himno del puerto. Moroni, conocido también por ser el autor de uno de los himnos de Copiapó y de más de 220 piezas musicales, murió en abril de 1958.

En honor a su trayectoria y aporte cívico y musical, el año 2009 se erigió una estatua de concreto y base de piedra en la punta de diamante formada por las calles Merino Jarpa, Comercio y Freire, este homenaje es Monumento Nacional en la categoría de Monumentos Públicos (Consejo de Monumentos, 2021).

PUERTO DE CHAÑARAL – Vals

Música y letra de: Juan E. Moroni H.

Intérpretes: Porfirio Díaz y su Orquesta Típica

 

Llevo el recuerdo,

de mi puerto natal,

que con cariño

¡nunca podré olvidar!

Oh, tierra hermosa,

la que me vio nacer,

yo te bendigo

¡con todo mi querer!

¡Chañaral! ¡Chañaral!

eres rico de oro y metal!

¡Chañaral! ¡Chañaral!

me cautivan las olas del mar.

¡Chañaral! ¡Chañaral!

son tus brisas que saben besar!

¡Chañaral! ¡Chañaral!

¡bella playa que debo amar!

¡De ti estoy lejos,

querido Chañaral!

¡Oye un canto,

de un vals original!

Siempre inspirado,

con ardiente fervor,

sigo extasiado,

¡puerto encantador!

¡Chañaral! ¡Chañaral!

 

(Disco Víctor Nº 90-0310)